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En Prades se sufre menos

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El nuevo CF Reus de Santi Castillejo se pone a punto estos días en la vila vermella, donde realiza el tradicional stage de pretemporada. Alcanzar la forma física, el principal objetivo de los técnicos.

Prades huele a fútbol estos días. Como siempre, el acogedor pueblo del Baix Camp recibe con los brazos abiertos al CF Reus. La plantilla se conoce al milímetro cada rincón de ese sitio mágico, ideal para trabajar duro físicamente, pero también para el descanso y la relajación. No hay mucho que hacer en Prades, a parte de trabajar y trabajar. De hecho, los futbolistas aprovechan las horas muertas para recuperarse del desgaste físico. La exigencia es máxima estos días en la vila vermella. En concreto, cinco jornadas destinadas a la carga de trabajo, mucho volumen físico para llenar el depósito.
El preparador físico, Miquel Aguza, se hace inseparable. Es su momento álgido de la temporada. Miqui, como le llaman en el vestuario, cuenta con una buena conexión con la plantilla. Eso lo hace todo más fácil. Mientras, el míster, Santi Castillejo, no pierde detalle. Está atento a todos los movimientos. Los dos no tienen reparo en dar ejemplo, sobre todo en la carrera continua, que sirve para abrir la jornada. Casti ha reducido a dos sesiones diarias el trabajo de pretemporada. Con Calderé eran tres, aunque no por hacer dos se entrena menos.


Buen ambiente: El buen rollo sigue reinando a pesar de los palos que ha recibido este grupo en los últimos tiempos. El secreto está justamente ahí. Ni las decepciones deportivas ni los vaivenes institucionales que ha padecido el club, han roto el vestuario, ni un agujero. Los capitanes, en Prades Álvaro y Ángel, se encargan de mostrar el camino. Falta Pallarès, que se recupera de su operación en los abductores. Palla podría empezar a correr la próxima semana.


Tiran del carro: Álvaro es uno de los futbolistas que nunca tiene un no por respuesta. Es el capitán y por eso se pone el primero para tirar del carro. Además luce una sonrisa continua. Fomentar el buen ambiente es una de sus obsesiones. Ayer, en los ejercicios físicos de la primera sesión, no paró de animar a sus compañeros, de vacilar o de ayudar. Cuando se trata de echar una mano, el capitán nunca falla. Lo mismo con Ángel. En realidad ninguno de los futbolistas de la primera plantilla se escaqueó. Y eso que Castillejo no paraba de repetirles que «a la mínima molestia, paramos».  No hubo molestias, aunque Borja sí se quejó de algún pequeño problema físico, pero se ejercitó con normalidad.


«Ayer tocamos demasiada pelota, no os malacostumbréis», se oyó por parte de los técnicos justo antes del inicio del entrenamiento matutino. Era un claro mensaje para los jugadores. Tocaba sufrir, aunque en Prades parece que se sufra menos. A media tarde, la plantilla regresó a la faena, la rutina de trabajo no puede romperse. Los jugadores saben perfectamente que el mes de julio sirve para esto, incluso han aprendido a convivir con las inseparables rozaduras en los pies provocadas por las botas. Éstas se convirten en el principal enemigo para ellos. Mientras, el grupo espera impaciente los ensayos de verano. Aunque no haya puntos de por medio sí hay mono de empezar a probarse. Las primeras sensaciones competitivas aparecerán el sábado. El Morell, de Primera Catalana, el primer rival. Castillejo prepara muchas pruebas y dará minutos a todos.


Por cierto, la plantilla recibió ayer la visita del presidente, Ramon Alabart y algunos directivos. Compartieron mesa y mantel. Se trata de la primera comida oficial entre el equipo y la nueva junta, después del cambio institucional que se ha producido este verano. Alabart deseó suerte a sus chicos y no dudó en charlar con el míster, en el que confía ciegamente para tirar hacia adelante este proyecto. Hay trabajo por delante.

Marc Libiano - 28/07/2009 Diari de Tarragona.